Me decidí a escribir sobre la duda, sobre las cosas que nos preocupan, que en algún momento nos crean desconfianza, incertidumbre, indecisión… Situaciones, momentos, acciones en las que dudamos de cómo hacer las cosas, si esa va a ser la mejor manera o quizás sea otra.
Y ¿qué es dudar o la duda? Según el diccionario dela Real Academia es tener el ánimo perplejo y suspendo entre resoluciones y juicios contradictorios, sin decidirse por unos o por otros. Sospechar, desconfiar de alguien o de algo. Dar poco crédito a una información que se oye. Temer.
En mi opinión yo pienso que la duda esta presente en muchas ocasiones a lo largo de nuestros días e incluso, casi todos los días dudamos de cualquier cosa aunque no lo tengamos tan en cuenta ya que pueden ser situaciones sencillas que no requieren que tengamos dudas tan importantes, también depende de la situación a la que nos enfrentemos.
Podemos dudar de las cosas que nos cuentan, de la existencia de algo, de la información que nos dan, de hacer o no hacer ciertas acciones, de arriesgarnos hacer algo, e incluso podemos dudar de nosotros mismos, de porque nos comportamos de una manera o de otra, de nuestra forma de ser… hay cantidades de situaciones o cosas de las que es posible que exista esa duda.
Desde el punto de vista filosófico tenemos la duda metódica dicha por Descartes en la que decía que “todo lo que admitido hasta el presente como más seguro y más verdadero lo he aprendido de los sentidos o por los sentidos; ahora bien, he experimentado que a veces tales sentidos me engañan, y es prudente no fiarse nunca por entero de quienes nos han engañado alguna vez”. Descartes defendía sobre todo que los sentidos nos engañaban siempre, que nos hacían dudar de ciertas cosas en las que las verdaderas circunstancias no eran las que pensábamos. Existen ilusiones o alteraciones perceptivas o ver cosas alteradas por la distancia o circunstancias y también otras alteraciones de la percepción que nos hacen percibir como verdaderas o existentes realidades que no lo son en absoluto.
Con este ejemplo que he puesto de Descartes y la duda metódica he querido decir de todas las formas de las que podemos dudar, creo que es mucha la razón en cuanto a lo que dice de que al engañarnos ciertos sentidos o personas es lógico que no nos fiemos nunca de esas situaciones por tanto existirá esa duda de si volverá a suceder lo mismo en cuanto se nos presente una situación parecida o la misma.
Por ejemplo cuando una persona nos engaña y nos cuenta algo que no es verdad siempre existe aquella duda de si las demás veces que nos cuenta algo lo dirá de verdad o será mentira como lo hizo anteriormente.
También las ilusiones perceptivas de cuando vemos desde lejos un edificio que creemos que es redondo pero al llegar lo vemos cuadrado en este caso como decía Descartes nos engañan los sentidos.
Cuando en ocasiones sentimos algo por alguna persona y dudamos de si estamos haciendo lo correcto o nos equivocaremos en lo que elijamos en este tipo de situaciones también dudamos de que será lo mejor para nosotros o para aquella persona.
Y ¿qué es dudar o la duda? Según el diccionario de
En mi opinión yo pienso que la duda esta presente en muchas ocasiones a lo largo de nuestros días e incluso, casi todos los días dudamos de cualquier cosa aunque no lo tengamos tan en cuenta ya que pueden ser situaciones sencillas que no requieren que tengamos dudas tan importantes, también depende de la situación a la que nos enfrentemos.
Podemos dudar de las cosas que nos cuentan, de la existencia de algo, de la información que nos dan, de hacer o no hacer ciertas acciones, de arriesgarnos hacer algo, e incluso podemos dudar de nosotros mismos, de porque nos comportamos de una manera o de otra, de nuestra forma de ser… hay cantidades de situaciones o cosas de las que es posible que exista esa duda.
Desde el punto de vista filosófico tenemos la duda metódica dicha por Descartes en la que decía que “todo lo que admitido hasta el presente como más seguro y más verdadero lo he aprendido de los sentidos o por los sentidos; ahora bien, he experimentado que a veces tales sentidos me engañan, y es prudente no fiarse nunca por entero de quienes nos han engañado alguna vez”. Descartes defendía sobre todo que los sentidos nos engañaban siempre, que nos hacían dudar de ciertas cosas en las que las verdaderas circunstancias no eran las que pensábamos. Existen ilusiones o alteraciones perceptivas o ver cosas alteradas por la distancia o circunstancias y también otras alteraciones de la percepción que nos hacen percibir como verdaderas o existentes realidades que no lo son en absoluto.
Con este ejemplo que he puesto de Descartes y la duda metódica he querido decir de todas las formas de las que podemos dudar, creo que es mucha la razón en cuanto a lo que dice de que al engañarnos ciertos sentidos o personas es lógico que no nos fiemos nunca de esas situaciones por tanto existirá esa duda de si volverá a suceder lo mismo en cuanto se nos presente una situación parecida o la misma.
Por ejemplo cuando una persona nos engaña y nos cuenta algo que no es verdad siempre existe aquella duda de si las demás veces que nos cuenta algo lo dirá de verdad o será mentira como lo hizo anteriormente.
También las ilusiones perceptivas de cuando vemos desde lejos un edificio que creemos que es redondo pero al llegar lo vemos cuadrado en este caso como decía Descartes nos engañan los sentidos.
Cuando en ocasiones sentimos algo por alguna persona y dudamos de si estamos haciendo lo correcto o nos equivocaremos en lo que elijamos en este tipo de situaciones también dudamos de que será lo mejor para nosotros o para aquella persona.
Los sueños también pueden ser otra de las maneras que nos hacen dudar, ya que en ocasiones puede suceder de que dudemos de si en verdad lo que nos ha sucedido en un momento concreto es la realidad o simplemente ha sido un sueño.
Cuando se nos presentan situaciones en las que podemos elegir entre una cosa u otra como pueda ser un puesto de trabajo en un lugar u otro también existe una duda y nos preguntamos millones de cosas antes de elegir un destino.
Para concluir dudamos porque se nos presentan muchas situaciones en las que sin querer esa duda existe porque quizás ya nos han engañado y no nos fiemos de nuevo de la situación o de la persona, porque los sentidos nos engañan y nos es imposible no dudar y porque aunque no queramos dudar de algo siempre existirá ese temor de equivocarnos en lo que podamos hacer y eso por tanto ya es
EL IGNORANTE, AFIRMA; EL SABIO, DUDA Y REFLEXIONA.
Cuando se nos presentan situaciones en las que podemos elegir entre una cosa u otra como pueda ser un puesto de trabajo en un lugar u otro también existe una duda y nos preguntamos millones de cosas antes de elegir un destino.
Para concluir dudamos porque se nos presentan muchas situaciones en las que sin querer esa duda existe porque quizás ya nos han engañado y no nos fiemos de nuevo de la situación o de la persona, porque los sentidos nos engañan y nos es imposible no dudar y porque aunque no queramos dudar de algo siempre existirá ese temor de equivocarnos en lo que podamos hacer y eso por tanto ya es
EL IGNORANTE, AFIRMA; EL SABIO, DUDA Y REFLEXIONA.
No hay comentarios:
Publicar un comentario